Algo más que un troncho

La campaña electoral tenía hasta el lunes dos claros protagonistas: la pandemia y los jurados electorales. Esa inercia se quebró el lunes con una estrategia no sólo de comunicación, sino política intrépida y arriesgada. Buscaban instalar en la ciudadanía una idea fuerza:  transparencia, total. Pero la transparencia, como la confianza no se prometen, se construye, se demuestra. Y Daniel Olivares, sin duda uno de los mejores, sino el mejor representante de este fugaz parlamento, lo hizo, ventilando un asunto privado que sabía iba a tener una enorme repercusión mediática. ¿Se sacrificó? No lo creo. En su campaña y en el Congreso, Olivares ha demostrado ser un político distinto de la manera más sencilla: Daniel siguió siendo Daniel. Estando donde tenía que estar, escuchando más que dando discursos. Tal vez por eso, Guzmán lo eligió para buscar instalar este mensaje de transparencia.

La reacción de las redes, los medios y del Congreso era predecible: polarización total. Lo que implica, por supuesto, recibir todo tipo de ataques alucinantes y al mismo tiempo, ser defendido por muchísima gente.

El resultado: mayor exposición del Partido Morado, cohesión de los candidatos en defensa de Olivares y la instalación de un nuevo tema en la agenda electoral: la despenalización de las drogas.

En el Perú, el consumo de marihuana no es ilegal, pero sí su venta. Este tipo de limbos o zonas grises deberían comenzar a debatirse de manera seria en todas sus dimensiones, porque la poca claridad de estos temas genera delincuencia, corrupción y lo más peligroso: desinformación.

Las consecuencias electorales de esta estrategia son impredecibles. El Perú sigue siendo un país conservador, hipócrita, donde se habla a media voz. Es probable que, después de este mensaje, el partido morado pierda votos entre ellos, pero al mismo tiempo hay un voto joven que podrían captar.

El tema que buscan instalar no es el troncho, sino la transparencia y al mismo tiempo, trivializar las críticas al líder del partido, adelantándose a ellas.

¿Lo lograrán? Falta muchísimo y Guzmán debe seguir trabajando para transmitir naturalidad u autenticidad. El verano comienza a calentarse.

Escrito por Jerónimo Centurión

Esta entrada fue publicada en opinión por jeronimo centurion. Guarda el enlace permanente.

Acerca de jeronimo centurion

Jerónimo Centurión es un periodista de 48 años, ubicado en Lima Perú, comenzó su carrera a través del periodismo radial en 1994. Mientras estaba en el cuarto año de Ciencias de la Comunicación en la Universidad Nacional Federico Villarreal, para posteriormente comenzar a practicar como redactor en el diario La República

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *