Acerca de jeronimo centurion

Jerónimo Centurión es un periodista de 48 años, ubicado en Lima Perú, comenzó su carrera a través del periodismo radial en 1994. Mientras estaba en el cuarto año de Ciencias de la Comunicación en la Universidad Nacional Federico Villarreal, para posteriormente comenzar a practicar como redactor en el diario La República

Última encuesta IEP: Una foto no te revela la película

Las encuestas son fotos y la de hoy, del IEP, nos muestra a Lescano y Mendoza en segunda vuelta. Pero las elecciones no ocurren hoy y esta imagen es un fotograma, un momento en una película donde los personajes están en movimiento. Por eso, para tener una idea más clara de cómo podría terminar este film debe verse la tendencia, la curva de crecimiento o descenso.

En primer lugar, tenemos la confirmación del crecimiento sostenido de Lescano (7.1 a 11.3 = + 4.2 ). Algunos intentos de explicarlo: en primer lugar, la lampa pesa más que Merino y compañía. También el recuerdo de un trabajo parlamentario en el que Lescano se caracterizó por defender al consumidor y enfrentarse a grandes empresas. Todo esto, como congresista por Puno y luego por Lima. Una suerte de provinciano rebelde e independiente dentro de su partido.

La volatilidad del voto de Forzyth permite que su caída sea tan rápida y pronunciada (13.3 a 8.1 = – 5.2). ¿Puede haberlo afectado la descalificación del Jurado Electoral Especial? Un poco. Pero la sensación de caída le inyecta a sus presentaciones una lectura distinta. Deja de ser gracioso y “con barrio” para transmitir falta de preparación.

Todo lo contario ocurre con López Aliaga, quien con una campaña millonaria en redes y presentaciones de impacto en los medios es el candidato que, pese a también estar descalificado por el JEE genera una sensación opuesta (2.4 a 7.6 = + 5.2). Crece exactamente lo mismo que pierde Forzyth. Es el outsider y actual favorito del AB limeño con 15.3 %. Pero también revela el clamoroso nivel de desinformación de sus votantes, en su mayoría AB, hombres, mayores de 40 y con estudios superiores. Pese a todo lo que dice, la mayoría de sus simpatizantes lo considera de centro.

Mendoza está hoy en segundo lugar. Pese a los ataques no baja pero sube muy poquito, (8.2 a 8.9 = + 0.7). Aún puede crecer, pero su campaña necesita un shock emocional urgente para pasar a segunda vuelta. Lescano le robó el sur y aún no se ve ninguna estrategia para recuperarlo.

Fujimori comparte el mismo puntaje que Forsyth: 8.1. Pero Keiko sube de 6.7 a 8.1 (+1.4). No es mucho, pero si mantiene ese ritmo de crecimiento, la pelea por pasar a segunda vuelta entre ella, Mendoza y López Aliaga será muy reñida.

Lo de Guzmán parece irreversible. La construcción del partido morado es un gran logro. Pero las elecciones no son meritocráticas. Esta foto revela un golpe directo al candidato presidencial, quien sigue cayendo 4.6 a 3.1 (-1.5) mientras que la lista morada crece de 5.7 a 8.4 (+2.7)

Faltan 6 semanas claves y la foto de hoy confirma que el primer lugar lo siguen teniendo a quienes no los convence nadie 17.6%, que sumado al blanco viciado (2.5%) y los que no saben (10.3%).

Así que la foto del día nos revela una película en la que nada está dicho.

Escrito por: jeronimo centurion

No podemos respirar (de nuevo)

A casi un año después de pandemia al Perú y seis meses después de que miles de personas murieran ahogadas en el mar del abuso y la ineficiencia, la falta de oxígeno es, literalmente, criminal.

En mayo del año pasado, la prensa destacó el trabajo de José Luis Barsallo, un empresario honesto que vendía el metro cúbico sin usura. En una sociedad donde la corrupción y el abuso es lo normal, que alguien venda el metro cúbico de oxígeno a precio regular, 15 soles, sin lucrar con la desesperación de las familias (la mayoría cobraba 100) lo convirtió ante los medios en algo tan extraordinario y celestial como un ángel, el ángel del oxígeno.

La presión mediática funcionó, el gobierno consideró en junio de 2020 el oxígeno como “un asunto de interés nacional”.

¿Y qué pasó? ¿Por qué no comenzamos a construir plantas de oxígeno en abril o mayo del año pasado?

Porque, apenas los medios dejaron de poner en primera plana el desabastecimiento del oxígeno, la administración de Vizcarra se olvidó del tema y hoy, ese desdén le está costando la vida a decenas de miles de personas.

Hay empresas mineras que han donado 10 plantas de oxígeno para hospitales de Lima, Cajamarca y Puno y la mayoría de ellas no funcionan por papeleo, permisos y temas burocráticos.

Pero si la burocracia regional, nos indigna, los candados que pone la DIGEMID a la importación de maquinas concentradoras de oxígenos es criminal. Hoy solo pueden importarlas droguerías certificadas, eso significa estar al día con sus pagos ante el colegio de químicos farmacéuticos. Hay cientos concentradores retenidos en el aeropuerto.

Esto ha generado que el precio de los concentradores, que antes costaban, 2,500 soles, hoy escasee y su precio suba. Otra vez, sálvese quien pueda.

¿Y la declaratoria de interés nacional? La ley fue firmada por Vizcarra, Zevallos y Merino. Pero al margen de ellos, debemos tener claro que el Estado y lo público está por encima de estos señores y es imperativo cumplir esa norma y no esperar la tercera ola para reaccionar.

Escrito por: jeronimo centurion

Vacunagate

Pocos momentos más indignantes y tristes en la política reciente, pero también en nuestra vida. Porque lo político es personal, pero en pandemia lo político es vital.

Indignado porque personas en quienes creímos, en quienes, de alguna manera, confiamos para que nos guíen en uno de los momentos más duros de nuestras vidas, nos mintieron de la manera más descarada.

Martín Vizcarra y Pilar Mazzetti no sólo han sido funcionarios públicos, han sido parte de nuestras vidas. Hemos desayunado, almorzado, cenado y hasta soñado con ellos.

Recuerdo haberme emocionado con Vizcarra cuando cerró el anterior Congreso y tengo muy clara la forma directa y transparente en la que nos hablaba Mazzetti cuando era jeja del comando Covid.

Sentir que esas personas, en quienes depositamos nuestra confianza y nuestras emociones nos mienten de manera tan descarada, sin duda duele y da rabia.

Mientras decenas de miles de peruanos mueren como consecuencia del Covid 19, entre ellos personal de primera línea, Vizcarra, Mazzetti y otros cientos de personas más se vacunaban a escondidas.

Lo de Vizcarra es psicótico. El se vacunó el 2 de octubre. Mientras, como presidente, informaba sobre “conversaciones adelantadas para adquirir las vacunas”, infructuosas, él ya estaba vacunado.

El caso de Mazzetti duele de una forma distinta porque siempre mantuvo un perfil técnico, serio, no tenía los intereses políticos ni megalómanos de Vizcarra.

Ella se vacunó en enero. Sí Mazzetti informaba sobre su vacunación, nadie se lo hubiese criticado, como ministra viaja todo el tiempo y está expuesta a contagiarse.

Pero sí le habríamos preguntado ¿Cómo así se vacunó? ¿De dónde salió esa vacuna? Y eso hubiese develado el sistema corrupto de vacunación del cual ella fue parte. Corrupto, no sólo por la mentira, el secretismo y lo inmoral, sino porque esas vacunas podrían haber terminado en personal de salud que en estos meses ha perdido la vida.

¿Con qué cara Vizcarra, Mazzetti y esas 417 personas que se aprovecharon de sus influencias y su cercanía a poder para vacunarse van a poder dirigirse al país? Una pena doble, porque si bien la llegada de la vacuna nos dio esperanza, esta noticia no las quita de un cachetadón, un golpe que deja una marca en la que se lée: no seas ingenuo, ¿en qué país creías que estabas?

Escrito por: jeronimo centurion

Encuestas presidenciales 2021 Perú

La incertidumbre sobre cuánto tiempo más estaremos encerrados, la vacuna que sin duda demorará hasta que nos toque a quienes no trabajamos en salud y el calor que se incrementa nos lleva a olvidarnos que estamos en campaña electoral, pero en dos meses habrá elecciones y según la última encuesta de Ipsos, comienzan a verse cambios…

El Puntero, Forsyth, comienza a desinflarse. Pasa de 17 a 11 % lo que es su caída más fuerte. Seis puntazos que en estas elecciones es un montón.

¿Podrá Forsyth recuperarlos? Ojo, él y su plancha se encuentran técnicamente fuera de carrera en estos momentos. Si el JNE admite su apelación y él no mete la pata, podría romper su tendencia a la baja.

La encuesta confirma también el crecimiento de Lescano. Pasa de 6 a 10 puntos en un mes. A ese ritmo, debería pasar a primer lugar en unas semanas.

Con respecto al resto, todo sigue igual. Keiko, Veronika y Urresti empatados en el segundo bloque con 8 puntos aproximadamente

Y la caída de Guzman, con 4 por ciento ya ubicado en el tercer pelotón, parece confirmarse.

Aún nada está dicho. Pero esta foto de hoy índica que en la segunda vuelta estarían uno de esos cinco candidatos. Con mayor chance de pasar, Lescano y el segundo cupo estaría entre Forsyth, Veronika, Urresti o Keiko.

Esa es la foto de hoy. Hay un 29 por ciento abrumador que no tiene idea por quien votar así que aún esto no arranca de verdad.

Escrito por: jeronimo centurion

Marcha anti cuarentena en Perú: Mentiras de verdad

Fueron más de 40 gatos, pero menos de 100. Y de todos los colores.

La respuesta a la convocatoria para marchar en contra de la cuarentena, #NoAlToqueDeQuiebra, fue un fracaso rotundo. Pero eso no significa, ni de asomo, que no exista un rechazo a la medida.

Según la última encuesta de Ipsos, 48 % de peruanos no se vacunarían. Según IEP, 43 % opinan que el gobierno de Sagasti está manejando mal o muy mal la pandemia.

En ese sentido, oponerse al gobierno podría ser políticamente rentable.

Ese parece que fue el cálculo de agrupaciones tan radicalmente opuestas como Renovación Popular, Unión por el Perú, la escuela nacionalista Tupac Katari, entre otras. Y fallaron.

Me gustaría creer que la mayor parte del país condenó el uso político irresponsable y criminal de estos movimientos, cuyos líderes, desde sus casas, alentaron a sus seguidores, exponiéndolos en el peor momento.

Pero, lo más probable es que la poca convocatoria se haya debido al poco liderazgo de sus promotores.

Estamos comenzando a ver el peor rostro de esta campaña, en la que la pandemia y todos sus efectos colaterales serán usados de manera electorera.

Esto es grave y no se trata de libertad de opinión.

Uno puede opinar sobre la forma en que el gobierno actúa, sobre una ley o la efectividad de las medidas de confinamiento. Pero, decir que las vacunas no sirven o que la ivermectina es preventiva, no son opiniones, son mentiras. Peligrosas mentiras que, en este contexto, deberían ser sancionadas.

Pero, así como estamos, podría generarse el efecto contrario.

Lo que nos corresponde como ciudadanos es denunciar a los candidatos que alienten estas campañas y hacer un esfuerzo extra por informarnos y conversar con calma con nuestros familiares y amigos.

Mientras en el gobierno siguen poniéndose de acuerdo sobre qué y cómo comunicar, eso es lo que nos toca.

Cuarentena en Perú: Más improvisación

Se veía venir. La curva crecía sostenidamente. Los infectados se multiplicaban no solo en nuestras redes virtuales. También entre nuestros amigos y vecinos reales. Igual que los muertos. Mi vecino, Guillermo, dejó este mundo el viernes. No sé cómo se contagió, pero creo que, de haberse tomado estas medidas un poco antes, a lo mejor seguiría dando vueltas en la quinta.

Mientras la ola crecía, miles de personas seguían reuniéndose. No sólo en navidad y año nuevo. En todo el Perú las reuniones y fiestas clandestinas se multiplicaban. Es una pena reconocerlo, pero no somos una sociedad madura. Necesitamos reglas claras, mensajes directos y, hasta la noche del martes, el gobierno de Sagasti carecía de rumbo. Su ministro de economía se resistía a llamarle segunda ola a la segunda ola. Hasta que el Tsunami comenzó a colapsar los hospitales de todo el país y decenas de personas morían en los pasillos por falta de camas UCI y oxígeno.

La cuarentena y el confinamiento eran indispensables. Impostergables. Se caían de maduras. Pero, luego de 10 de meses de pandemia, y de haber analizado lo que sucede en el mundo y lo que ocurrió aquí, en el Perú, durante el gobierno de Vizcarra, es urgente que se rescate lo bueno y que no se repita lo malo.

Es vital que esta cuarentena se complemente con otras medidas que la hagan viable, posible.

No solo un bono focalizado y/o un sistema de reparto de víveres. También suspender, a quienes no puedan pagar, el cobro de deudas y servicios. ¿Si la gente no trabaja como va a pagar sus deudas?

No todos los peruanos tienen ahorros y hacen home office. La gran mayoría vive el día a día. ¿Qué mensaje le vamos a dar a los peruanos que deben trabajar para alimentar a sus familias?

¿Queremos empujar a millones de familias a decidir entre infectarse o morir de hambre?

Estos diez meses han sido muy duros para todos, pero muchos la han pasado aún peor.

La imposibilidad de millones de personas de acatar estas medidas no solo podría poner en jaque al gobierno, sino que podría afectar la gobernabilidad y de paso, la salud de todos.

Escrito por: Jeronimo Centurion

Campaña congelada

Congelada porque el ánimo de la mayoría no está para promesas, discursos repetidos e intentos fallidos de llamar la atención. Hace un par de meses algunos peruanos se sintieron ligeramente atraídos hacia una candidatura y hoy, no hay nada ni nadie en el escenario que los haga cambiar sustancialmente de atención. La foto es básicamente la misma. Pero, sobretodo, no hay interés en escuchar más de lo mismo.

Con la segunda ola encima, la sensación que nos me invade es la de frustración e indignación.

¿Por qué diablos no nos preparamos mejor para este nuevo escenario? Bastaba mirar un poco el mundo, bastaba con leer o escuchar lo que decenas de especialistas alertaban.

Pero la criminal costumbre peruana de dejar todo para el último instante comienza a estrellarse, nuevamente, en nuestros rostros y de la peor manera.

Hace medio año criticamos la falta de inversión histórica en salud. Diez meses después, no tenemos excusa para no haber previsto este escenario y no haber actuado a tiempo. Es un macabro déjá vu: camas UCI colapsadas, mercado negro del oxígeno, falta de claridad sobre el rol de las clínicas privadas, ninguna campaña efectiva de comunicación.

Mientras en el gobierno no deciden si llamar a este incremento de infectados, afectados y fallecidos, segunda ola o rebrote, lo concreto es que la curva no para de crecer y las elecciones ocurrirán en pleno pico.

El jefe de la ONPE ha dicho que se incrementarán los locales y se extenderá el horario de votación: el 11 de abril podremos votar de 7 a.m. a 9 p.m. Importante y pertinente. Pero, ante la sensación de colapso social, físico y mental, podríamos ir un paso más allá.

¿Por qué no extender el plazo hasta la medianoche o hasta las 7 de la mañana del día siguiente?

No sólo eso. Para evitar colas y aglomeraciones en el uso del transporte público, por qué no organizamos un sistema de turnos. Esto podría hacerse mediante una app para los lugares donde hay buena conexión a internet, pero también mediante llamadas telefónicas.

Un poco de creatividad es lo mínimo que se le puede pedir al gobierno luego del colapso que comenzamos a enfrentar. Lo mismo a los partidos, que parecen estar ajenos a esta terrible realidad.

Algo más que un troncho

La campaña electoral tenía hasta el lunes dos claros protagonistas: la pandemia y los jurados electorales. Esa inercia se quebró el lunes con una estrategia no sólo de comunicación, sino política intrépida y arriesgada. Buscaban instalar en la ciudadanía una idea fuerza:  transparencia, total. Pero la transparencia, como la confianza no se prometen, se construye, se demuestra. Y Daniel Olivares, sin duda uno de los mejores, sino el mejor representante de este fugaz parlamento, lo hizo, ventilando un asunto privado que sabía iba a tener una enorme repercusión mediática. ¿Se sacrificó? No lo creo. En su campaña y en el Congreso, Olivares ha demostrado ser un político distinto de la manera más sencilla: Daniel siguió siendo Daniel. Estando donde tenía que estar, escuchando más que dando discursos. Tal vez por eso, Guzmán lo eligió para buscar instalar este mensaje de transparencia.

La reacción de las redes, los medios y del Congreso era predecible: polarización total. Lo que implica, por supuesto, recibir todo tipo de ataques alucinantes y al mismo tiempo, ser defendido por muchísima gente.

El resultado: mayor exposición del Partido Morado, cohesión de los candidatos en defensa de Olivares y la instalación de un nuevo tema en la agenda electoral: la despenalización de las drogas.

En el Perú, el consumo de marihuana no es ilegal, pero sí su venta. Este tipo de limbos o zonas grises deberían comenzar a debatirse de manera seria en todas sus dimensiones, porque la poca claridad de estos temas genera delincuencia, corrupción y lo más peligroso: desinformación.

Las consecuencias electorales de esta estrategia son impredecibles. El Perú sigue siendo un país conservador, hipócrita, donde se habla a media voz. Es probable que, después de este mensaje, el partido morado pierda votos entre ellos, pero al mismo tiempo hay un voto joven que podrían captar.

El tema que buscan instalar no es el troncho, sino la transparencia y al mismo tiempo, trivializar las críticas al líder del partido, adelantándose a ellas.

¿Lo lograrán? Falta muchísimo y Guzmán debe seguir trabajando para transmitir naturalidad u autenticidad. El verano comienza a calentarse.

Escrito por Jerónimo Centurión

A ciegas

Imposible no verla. Por más ruido político. Por más Navidad, año nuevo y crisis económica.

La ola no sólo se veía venir con claridad. También se escuchaban los gritos desesperados de decenas de expertos que lo advertían. En esta pequeña columna de opinión lo dijimos cuando el gobierno amenazaba con el inicio de la fase 4. Sin embargo, le llamaron rebrote.

En Inglaterra, ni siquiera las campañas de vacunación han podido frenar el avance del coronavirus y esta nueva cepa que, según los primeros estudios, es mucho más contagiosa.

Esta variante ya llegó a Chile y es cuestión de semanas o días que llegue a nuestro país.

No hay que ser pitoniso. Basta dejar de mirarse en el espejo para darse cuenta. Sin embargo, en nuestro país de las maravillas vamos a esperar que sea, nuevamente tarde, para recién comenzar a actuar.

Esta semana los familiares de dos amigos han fallecido por Covid 19. Esta semana me han escrito 3 personas preguntarme sobre camas UCI disponibles. Les respondí lo que sé. Según mis fuentes en el sector privado estamos colapsados.

La segunda ola y la nueva cepa de coronavirus están por llegar y ya no damos para más.

¿Y qué hace el gobierno ante ello? Además de echarse la culpa por no haber adquirido las vacunas y mandar militares a las playas para hacernos creer que trabajan, no tenemos idea.

¿Dónde está la estrategia? ¿Dónde está la comunicación? Este es el momento de iniciar campañas realmente agresivas y segmentadas. No es suficiente decir “El mejor regalo es cuidarnos”. Cómo si la ciudadanía estuviese pensando en regalos.

La sensación que me invade no sólo es de ansiedad e impotencia. Nos vuelven a golpear donde más duele, en la esperanza, en los planes.

La historia no sólo se repetirá, será peor. Hasta que no comience el mercado negro de vacunas, los que pueden volverán a lucrar con las camas UCI, con el oxígeno, con los ventiladores. Y volveremos a participar de esta carrera desigual e injusta para intentar seguir viviendo, un poco más.

Ese es el ánimo con el que arrancamos este 2021. Ese es el contexto el que arranca este nuevo “festín” electoral.  A ciegas.

Publicado por: Jerónimo Centurión

El 2020 no se va

Puede que este planeta en el que nos toca vivir esté por completar su vuelta al Sol. Eso debería significar un año más para la Tierra y sus habitantes. Pero la sensación de incertidumbre y ansiedad que este 2020 nos ha generado está muy lejos de irse.

¿Cómo le decimos adiós a un año que se aferra a nuestros sentidos? ¿Cómo pensar en esperanza sin poder ir al mar? ¿Cómo desear paz y amor sin abrazos?

Se me ocurre que, por salud mental, deberíamos dejar el formalismo y aceptar la lamentable vigencia del 2020 un tiempo más.

Las celebraciones de fin de año, es decir, la cena, el calzón amarillo, las uvas, la maleta para dar la vuelta a la manzana, los fuegos artificiales, los políticos que incendiamos con humor. Todos son rituales que despiden una etapa, un ciclo.

Es tiempo de vacaciones. De dejar las aulas para jugar en la casa, calle, playa o parques.

La nueva variante del Covid 19, mucho más contagiosa que la actual, nos agarra nuevamente colapsados a nivel hospitalario.

¿Cómo viajar, física, mental o espiritualmente hacia algún mejor destino si lo que nos toca es seguirnos quedando en casa? Real y metafóricamente.

Los científicos del mundo han logrado algo sin precedentes. Gracias a la tecnología, al presupuesto y a la enorme colaboración de la ciudadanía al logrado producir vacunas en tiempo record. En Argentina ya comenzó el proceso de vacunación, Colombia tiene contratos por 40 millones de vacunas gratuitas para el 2021. En el Perú, simplemente no hay nada confirmado.

Esto implica no sólo nuestra vida sigue en riesgo, sino que nuestra salud mental seguirá deteriorándose.

En ese contexto ¿Cómo podemos pedirle a alguien hoy tener confianza para que, con su voto pueda ser parte de la construcción de un mejor país cuando la oferta política actual es en algunos casos incierta y en otras de espanto?

Hasta el clima, parece resistirse al cambio. La Niña nos devuelve a abril o mayo, cuando la incertidumbre reinaba.

Posterguemos el 2020, no dejemos que el 2021 comience tan mal. Que diciembre tenga, quien sabe, 150 o 180 días y trabajemos juntos para que pronto, pronto podamos decir de verdad feliz año nuevo.