Coincidencias y una gran diferencia

Por primera vez en nuestra historia electoral, a medida que nos acercamos a la fecha de las elecciones, el panorama, lejos de esclarecerse, se vuelve impredecible. A estas alturas es técnicamente imposible asegurar quienes pasarán a la segunda vuelta. Pero hay tendencias.

A primera vista, las dos encuestadoras más prestigiosas del país, IEP e Ipsos, cuyos resultados se publican en los diarios más respetados del país, parecen diferir radicalmente.

Pero mirándolas bien, notaremos que la principal diferencia tiene nombre propio.

A nivel metodológico, IEP tiene mucho mayor cobertura, pero lo hace a través del teléfono. IPSOS ha realizado un simulacro con cédula.

Las encuestas son fotos y en este momento, más que ver la ubicación, deben analizarse las tendencias.

En ese sentido, ambas encuestadoras coinciden en el rápido crecimiento de Hernando de Soto. De 8,5 a 9,8 según IEP. De 4.8 a 11.5 según Ipsos. Su crecimiento parece ser a costa de Forsyth y López de Aliaga.

Una segunda importante coincidencia entre ambas empresas se da con respecto al derrumbe de Lescano. De 11.4 a 8.2 según IEP y de 16.8 a 12.1 según Ipsos. Esto debería ser muy difícil de remontar, pero estamos ante las elecciones más impredecibles de la historia.

Con respecto a Keiko Fujimori, ambas encuestadoras coinciden en que crece, pero hay ligeras discrepancias con respecto al ritmo. Según IEP sube de 7.9 a 9.8 y según Ipsos sube de 8.6 a 9.3%.

Sobre López Aliaga, tampoco hay notables diferencias: Según IEP, Porki baja de 9.7 a 8.4. Para Ipsos su descenso es prácticamente el mismo: de 9.3 a 6.8 %.

La caída de Forsyth es también registrada de manera similar. Según IEP baja de 8.2 a 5.7, mientras que Ipsos registra un descenso 11.2 a 9.8.

Sobre el crecimiento de Pedro Castillo también coinciden. Sube de 4,3 a 6.6 según IEP y de 3 a 6.5 según Ipsos.

La gran diferencia se da en torno a Veronika Mendoza, lo que genera, cuando uno ve las portas de los diarios y su rebote en medios y redes, emociones radicalmente encontradas.

Según IEP, baja de 9.6 a 7.3 % ubicándose en un figurativo quinto lugar, mientras que Ipsos registra que sube de 8.4 a 10.2 % posicionándose en un expectante tercer lugar.

La metodología de Ipsos es más fina por ser un simulacro, pero el universo que abarca IEP es mayor, pero telefónico.

Pero volvamos a las tendencias. Según la proyección de IEP la segunda vuelta debería ser entre Hernando de Soto y Keiko Fujimori. Según la tendencia de Ipsos, la presidencia del Perú se la disputarían De Soto y Mendoza.

Pero las curvas cambian todo el tiempo, sobre todo con el enorme nivel de volatilidad del elector peruano y con el más de 20 % de indecisos. Es decir, cualquier cosa aún puede pasar.

Escrito por jeronimo centurion

Post debate: conclusiones

En primer lugar, el formato me pareció un acierto. Se requería un espacio que nos permitiera ver al candidato de manera más “real”, por encima de sus discursos aprendidos o leídos. Aquí pudieron enfrentarse abiertamente, incluso sin mascarilla.

A nivel político, creo que la gran ganadora es Veronika Mendoza. Venía creciendo según la encuesta del IEP y brillando en el debate del Comercio y América TV. Su performance debería consolidar ese crecimiento y llevarla a luchar su pase a segunda vuelta con Lescano. El de Acción Popular caía en las encuestas. Su participación no fue mala, pero tampoco lo suficientemente buena para revertir tendencias.

¿Qué pasará a la derecha? Los grandes favoritos han tenido performances desastrosas. El ego desproporcionado de De Soto lo convirtió en el gran perdedor del segundo y aburrido debate, el cual ganó Humala sin mucho brillo.

Pero la mayor expectativa se centró en el último round. López Aliaga había logrado generar una enorme expectativa. Se enfrentaría a un Guzmán dispuesto a todo. Además, debía disculparse con Mónica Delta luego de referirse a ella de manera insultante. La atención estaba centrada en él.

Y el candidato que, en un momento de audacia, quiso ser Porky, lució como chicharrón quemado. Balbuceante, nervioso. Su desprecio a la audiencia fue mayúsculo. No sólo a nivel de forma, (leyó hasta sus reacciones) sino también de fondo, repitiendo frases inconexas.

Ahora ¿a quién le apostará la derecha? ¿Volverá con Keiko o apostará por Beingolea, quien a nivel de performance fue el mejor del primer round? A poco más de una semana, será difícil para De Soto o López Aliaga levantarse de estas caídas brutales.

El mejor del tercer debate fue técnicamente Guzmán. Didáctico, propositivo con muy buen manejo del tiempo y el tono. Pero le faltó malicia política. El no sólo debía ser el mejor, debía destruir a Porky y, cuando lo tuvo al frente, balbuceante, literalmente drogui, no le clavó la estocada final. Siguió las reglas y le perdonó lo que le quedaba vida, aunque la suya, en esta elección, se fuera con él.

Escrito por: jeronimo centurion

Última encuesta IEP: Una foto no te revela la película

Las encuestas son fotos y la de hoy, del IEP, nos muestra a Lescano y Mendoza en segunda vuelta. Pero las elecciones no ocurren hoy y esta imagen es un fotograma, un momento en una película donde los personajes están en movimiento. Por eso, para tener una idea más clara de cómo podría terminar este film debe verse la tendencia, la curva de crecimiento o descenso.

En primer lugar, tenemos la confirmación del crecimiento sostenido de Lescano (7.1 a 11.3 = + 4.2 ). Algunos intentos de explicarlo: en primer lugar, la lampa pesa más que Merino y compañía. También el recuerdo de un trabajo parlamentario en el que Lescano se caracterizó por defender al consumidor y enfrentarse a grandes empresas. Todo esto, como congresista por Puno y luego por Lima. Una suerte de provinciano rebelde e independiente dentro de su partido.

La volatilidad del voto de Forzyth permite que su caída sea tan rápida y pronunciada (13.3 a 8.1 = – 5.2). ¿Puede haberlo afectado la descalificación del Jurado Electoral Especial? Un poco. Pero la sensación de caída le inyecta a sus presentaciones una lectura distinta. Deja de ser gracioso y “con barrio” para transmitir falta de preparación.

Todo lo contario ocurre con López Aliaga, quien con una campaña millonaria en redes y presentaciones de impacto en los medios es el candidato que, pese a también estar descalificado por el JEE genera una sensación opuesta (2.4 a 7.6 = + 5.2). Crece exactamente lo mismo que pierde Forzyth. Es el outsider y actual favorito del AB limeño con 15.3 %. Pero también revela el clamoroso nivel de desinformación de sus votantes, en su mayoría AB, hombres, mayores de 40 y con estudios superiores. Pese a todo lo que dice, la mayoría de sus simpatizantes lo considera de centro.

Mendoza está hoy en segundo lugar. Pese a los ataques no baja pero sube muy poquito, (8.2 a 8.9 = + 0.7). Aún puede crecer, pero su campaña necesita un shock emocional urgente para pasar a segunda vuelta. Lescano le robó el sur y aún no se ve ninguna estrategia para recuperarlo.

Fujimori comparte el mismo puntaje que Forsyth: 8.1. Pero Keiko sube de 6.7 a 8.1 (+1.4). No es mucho, pero si mantiene ese ritmo de crecimiento, la pelea por pasar a segunda vuelta entre ella, Mendoza y López Aliaga será muy reñida.

Lo de Guzmán parece irreversible. La construcción del partido morado es un gran logro. Pero las elecciones no son meritocráticas. Esta foto revela un golpe directo al candidato presidencial, quien sigue cayendo 4.6 a 3.1 (-1.5) mientras que la lista morada crece de 5.7 a 8.4 (+2.7)

Faltan 6 semanas claves y la foto de hoy confirma que el primer lugar lo siguen teniendo a quienes no los convence nadie 17.6%, que sumado al blanco viciado (2.5%) y los que no saben (10.3%).

Así que la foto del día nos revela una película en la que nada está dicho.

Escrito por: jeronimo centurion

No podemos respirar (de nuevo)

A casi un año después de pandemia al Perú y seis meses después de que miles de personas murieran ahogadas en el mar del abuso y la ineficiencia, la falta de oxígeno es, literalmente, criminal.

En mayo del año pasado, la prensa destacó el trabajo de José Luis Barsallo, un empresario honesto que vendía el metro cúbico sin usura. En una sociedad donde la corrupción y el abuso es lo normal, que alguien venda el metro cúbico de oxígeno a precio regular, 15 soles, sin lucrar con la desesperación de las familias (la mayoría cobraba 100) lo convirtió ante los medios en algo tan extraordinario y celestial como un ángel, el ángel del oxígeno.

La presión mediática funcionó, el gobierno consideró en junio de 2020 el oxígeno como “un asunto de interés nacional”.

¿Y qué pasó? ¿Por qué no comenzamos a construir plantas de oxígeno en abril o mayo del año pasado?

Porque, apenas los medios dejaron de poner en primera plana el desabastecimiento del oxígeno, la administración de Vizcarra se olvidó del tema y hoy, ese desdén le está costando la vida a decenas de miles de personas.

Hay empresas mineras que han donado 10 plantas de oxígeno para hospitales de Lima, Cajamarca y Puno y la mayoría de ellas no funcionan por papeleo, permisos y temas burocráticos.

Pero si la burocracia regional, nos indigna, los candados que pone la DIGEMID a la importación de maquinas concentradoras de oxígenos es criminal. Hoy solo pueden importarlas droguerías certificadas, eso significa estar al día con sus pagos ante el colegio de químicos farmacéuticos. Hay cientos concentradores retenidos en el aeropuerto.

Esto ha generado que el precio de los concentradores, que antes costaban, 2,500 soles, hoy escasee y su precio suba. Otra vez, sálvese quien pueda.

¿Y la declaratoria de interés nacional? La ley fue firmada por Vizcarra, Zevallos y Merino. Pero al margen de ellos, debemos tener claro que el Estado y lo público está por encima de estos señores y es imperativo cumplir esa norma y no esperar la tercera ola para reaccionar.

Escrito por: jeronimo centurion

Vacunagate

Pocos momentos más indignantes y tristes en la política reciente, pero también en nuestra vida. Porque lo político es personal, pero en pandemia lo político es vital.

Indignado porque personas en quienes creímos, en quienes, de alguna manera, confiamos para que nos guíen en uno de los momentos más duros de nuestras vidas, nos mintieron de la manera más descarada.

Martín Vizcarra y Pilar Mazzetti no sólo han sido funcionarios públicos, han sido parte de nuestras vidas. Hemos desayunado, almorzado, cenado y hasta soñado con ellos.

Recuerdo haberme emocionado con Vizcarra cuando cerró el anterior Congreso y tengo muy clara la forma directa y transparente en la que nos hablaba Mazzetti cuando era jeja del comando Covid.

Sentir que esas personas, en quienes depositamos nuestra confianza y nuestras emociones nos mienten de manera tan descarada, sin duda duele y da rabia.

Mientras decenas de miles de peruanos mueren como consecuencia del Covid 19, entre ellos personal de primera línea, Vizcarra, Mazzetti y otros cientos de personas más se vacunaban a escondidas.

Lo de Vizcarra es psicótico. El se vacunó el 2 de octubre. Mientras, como presidente, informaba sobre “conversaciones adelantadas para adquirir las vacunas”, infructuosas, él ya estaba vacunado.

El caso de Mazzetti duele de una forma distinta porque siempre mantuvo un perfil técnico, serio, no tenía los intereses políticos ni megalómanos de Vizcarra.

Ella se vacunó en enero. Sí Mazzetti informaba sobre su vacunación, nadie se lo hubiese criticado, como ministra viaja todo el tiempo y está expuesta a contagiarse.

Pero sí le habríamos preguntado ¿Cómo así se vacunó? ¿De dónde salió esa vacuna? Y eso hubiese develado el sistema corrupto de vacunación del cual ella fue parte. Corrupto, no sólo por la mentira, el secretismo y lo inmoral, sino porque esas vacunas podrían haber terminado en personal de salud que en estos meses ha perdido la vida.

¿Con qué cara Vizcarra, Mazzetti y esas 417 personas que se aprovecharon de sus influencias y su cercanía a poder para vacunarse van a poder dirigirse al país? Una pena doble, porque si bien la llegada de la vacuna nos dio esperanza, esta noticia no las quita de un cachetadón, un golpe que deja una marca en la que se lée: no seas ingenuo, ¿en qué país creías que estabas?

Escrito por: jeronimo centurion

Encuestas presidenciales 2021 Perú

La incertidumbre sobre cuánto tiempo más estaremos encerrados, la vacuna que sin duda demorará hasta que nos toque a quienes no trabajamos en salud y el calor que se incrementa nos lleva a olvidarnos que estamos en campaña electoral, pero en dos meses habrá elecciones y según la última encuesta de Ipsos, comienzan a verse cambios…

El Puntero, Forsyth, comienza a desinflarse. Pasa de 17 a 11 % lo que es su caída más fuerte. Seis puntazos que en estas elecciones es un montón.

¿Podrá Forsyth recuperarlos? Ojo, él y su plancha se encuentran técnicamente fuera de carrera en estos momentos. Si el JNE admite su apelación y él no mete la pata, podría romper su tendencia a la baja.

La encuesta confirma también el crecimiento de Lescano. Pasa de 6 a 10 puntos en un mes. A ese ritmo, debería pasar a primer lugar en unas semanas.

Con respecto al resto, todo sigue igual. Keiko, Veronika y Urresti empatados en el segundo bloque con 8 puntos aproximadamente

Y la caída de Guzman, con 4 por ciento ya ubicado en el tercer pelotón, parece confirmarse.

Aún nada está dicho. Pero esta foto de hoy índica que en la segunda vuelta estarían uno de esos cinco candidatos. Con mayor chance de pasar, Lescano y el segundo cupo estaría entre Forsyth, Veronika, Urresti o Keiko.

Esa es la foto de hoy. Hay un 29 por ciento abrumador que no tiene idea por quien votar así que aún esto no arranca de verdad.

Escrito por: jeronimo centurion

Marcha anti cuarentena en Perú: Mentiras de verdad

Fueron más de 40 gatos, pero menos de 100. Y de todos los colores.

La respuesta a la convocatoria para marchar en contra de la cuarentena, #NoAlToqueDeQuiebra, fue un fracaso rotundo. Pero eso no significa, ni de asomo, que no exista un rechazo a la medida.

Según la última encuesta de Ipsos, 48 % de peruanos no se vacunarían. Según IEP, 43 % opinan que el gobierno de Sagasti está manejando mal o muy mal la pandemia.

En ese sentido, oponerse al gobierno podría ser políticamente rentable.

Ese parece que fue el cálculo de agrupaciones tan radicalmente opuestas como Renovación Popular, Unión por el Perú, la escuela nacionalista Tupac Katari, entre otras. Y fallaron.

Me gustaría creer que la mayor parte del país condenó el uso político irresponsable y criminal de estos movimientos, cuyos líderes, desde sus casas, alentaron a sus seguidores, exponiéndolos en el peor momento.

Pero, lo más probable es que la poca convocatoria se haya debido al poco liderazgo de sus promotores.

Estamos comenzando a ver el peor rostro de esta campaña, en la que la pandemia y todos sus efectos colaterales serán usados de manera electorera.

Esto es grave y no se trata de libertad de opinión.

Uno puede opinar sobre la forma en que el gobierno actúa, sobre una ley o la efectividad de las medidas de confinamiento. Pero, decir que las vacunas no sirven o que la ivermectina es preventiva, no son opiniones, son mentiras. Peligrosas mentiras que, en este contexto, deberían ser sancionadas.

Pero, así como estamos, podría generarse el efecto contrario.

Lo que nos corresponde como ciudadanos es denunciar a los candidatos que alienten estas campañas y hacer un esfuerzo extra por informarnos y conversar con calma con nuestros familiares y amigos.

Mientras en el gobierno siguen poniéndose de acuerdo sobre qué y cómo comunicar, eso es lo que nos toca.

Cuarentena en Perú: Más improvisación

Se veía venir. La curva crecía sostenidamente. Los infectados se multiplicaban no solo en nuestras redes virtuales. También entre nuestros amigos y vecinos reales. Igual que los muertos. Mi vecino, Guillermo, dejó este mundo el viernes. No sé cómo se contagió, pero creo que, de haberse tomado estas medidas un poco antes, a lo mejor seguiría dando vueltas en la quinta.

Mientras la ola crecía, miles de personas seguían reuniéndose. No sólo en navidad y año nuevo. En todo el Perú las reuniones y fiestas clandestinas se multiplicaban. Es una pena reconocerlo, pero no somos una sociedad madura. Necesitamos reglas claras, mensajes directos y, hasta la noche del martes, el gobierno de Sagasti carecía de rumbo. Su ministro de economía se resistía a llamarle segunda ola a la segunda ola. Hasta que el Tsunami comenzó a colapsar los hospitales de todo el país y decenas de personas morían en los pasillos por falta de camas UCI y oxígeno.

La cuarentena y el confinamiento eran indispensables. Impostergables. Se caían de maduras. Pero, luego de 10 de meses de pandemia, y de haber analizado lo que sucede en el mundo y lo que ocurrió aquí, en el Perú, durante el gobierno de Vizcarra, es urgente que se rescate lo bueno y que no se repita lo malo.

Es vital que esta cuarentena se complemente con otras medidas que la hagan viable, posible.

No solo un bono focalizado y/o un sistema de reparto de víveres. También suspender, a quienes no puedan pagar, el cobro de deudas y servicios. ¿Si la gente no trabaja como va a pagar sus deudas?

No todos los peruanos tienen ahorros y hacen home office. La gran mayoría vive el día a día. ¿Qué mensaje le vamos a dar a los peruanos que deben trabajar para alimentar a sus familias?

¿Queremos empujar a millones de familias a decidir entre infectarse o morir de hambre?

Estos diez meses han sido muy duros para todos, pero muchos la han pasado aún peor.

La imposibilidad de millones de personas de acatar estas medidas no solo podría poner en jaque al gobierno, sino que podría afectar la gobernabilidad y de paso, la salud de todos.

Escrito por: Jeronimo Centurion

Campaña congelada

Congelada porque el ánimo de la mayoría no está para promesas, discursos repetidos e intentos fallidos de llamar la atención. Hace un par de meses algunos peruanos se sintieron ligeramente atraídos hacia una candidatura y hoy, no hay nada ni nadie en el escenario que los haga cambiar sustancialmente de atención. La foto es básicamente la misma. Pero, sobretodo, no hay interés en escuchar más de lo mismo.

Con la segunda ola encima, la sensación que nos me invade es la de frustración e indignación.

¿Por qué diablos no nos preparamos mejor para este nuevo escenario? Bastaba mirar un poco el mundo, bastaba con leer o escuchar lo que decenas de especialistas alertaban.

Pero la criminal costumbre peruana de dejar todo para el último instante comienza a estrellarse, nuevamente, en nuestros rostros y de la peor manera.

Hace medio año criticamos la falta de inversión histórica en salud. Diez meses después, no tenemos excusa para no haber previsto este escenario y no haber actuado a tiempo. Es un macabro déjá vu: camas UCI colapsadas, mercado negro del oxígeno, falta de claridad sobre el rol de las clínicas privadas, ninguna campaña efectiva de comunicación.

Mientras en el gobierno no deciden si llamar a este incremento de infectados, afectados y fallecidos, segunda ola o rebrote, lo concreto es que la curva no para de crecer y las elecciones ocurrirán en pleno pico.

El jefe de la ONPE ha dicho que se incrementarán los locales y se extenderá el horario de votación: el 11 de abril podremos votar de 7 a.m. a 9 p.m. Importante y pertinente. Pero, ante la sensación de colapso social, físico y mental, podríamos ir un paso más allá.

¿Por qué no extender el plazo hasta la medianoche o hasta las 7 de la mañana del día siguiente?

No sólo eso. Para evitar colas y aglomeraciones en el uso del transporte público, por qué no organizamos un sistema de turnos. Esto podría hacerse mediante una app para los lugares donde hay buena conexión a internet, pero también mediante llamadas telefónicas.

Un poco de creatividad es lo mínimo que se le puede pedir al gobierno luego del colapso que comenzamos a enfrentar. Lo mismo a los partidos, que parecen estar ajenos a esta terrible realidad.

Algo más que un troncho

La campaña electoral tenía hasta el lunes dos claros protagonistas: la pandemia y los jurados electorales. Esa inercia se quebró el lunes con una estrategia no sólo de comunicación, sino política intrépida y arriesgada. Buscaban instalar en la ciudadanía una idea fuerza:  transparencia, total. Pero la transparencia, como la confianza no se prometen, se construye, se demuestra. Y Daniel Olivares, sin duda uno de los mejores, sino el mejor representante de este fugaz parlamento, lo hizo, ventilando un asunto privado que sabía iba a tener una enorme repercusión mediática. ¿Se sacrificó? No lo creo. En su campaña y en el Congreso, Olivares ha demostrado ser un político distinto de la manera más sencilla: Daniel siguió siendo Daniel. Estando donde tenía que estar, escuchando más que dando discursos. Tal vez por eso, Guzmán lo eligió para buscar instalar este mensaje de transparencia.

La reacción de las redes, los medios y del Congreso era predecible: polarización total. Lo que implica, por supuesto, recibir todo tipo de ataques alucinantes y al mismo tiempo, ser defendido por muchísima gente.

El resultado: mayor exposición del Partido Morado, cohesión de los candidatos en defensa de Olivares y la instalación de un nuevo tema en la agenda electoral: la despenalización de las drogas.

En el Perú, el consumo de marihuana no es ilegal, pero sí su venta. Este tipo de limbos o zonas grises deberían comenzar a debatirse de manera seria en todas sus dimensiones, porque la poca claridad de estos temas genera delincuencia, corrupción y lo más peligroso: desinformación.

Las consecuencias electorales de esta estrategia son impredecibles. El Perú sigue siendo un país conservador, hipócrita, donde se habla a media voz. Es probable que, después de este mensaje, el partido morado pierda votos entre ellos, pero al mismo tiempo hay un voto joven que podrían captar.

El tema que buscan instalar no es el troncho, sino la transparencia y al mismo tiempo, trivializar las críticas al líder del partido, adelantándose a ellas.

¿Lo lograrán? Falta muchísimo y Guzmán debe seguir trabajando para transmitir naturalidad u autenticidad. El verano comienza a calentarse.

Escrito por Jerónimo Centurión