El 2020 no se va

Puede que este planeta en el que nos toca vivir esté por completar su vuelta al Sol. Eso debería significar un año más para la Tierra y sus habitantes. Pero la sensación de incertidumbre y ansiedad que este 2020 nos ha generado está muy lejos de irse.

¿Cómo le decimos adiós a un año que se aferra a nuestros sentidos? ¿Cómo pensar en esperanza sin poder ir al mar? ¿Cómo desear paz y amor sin abrazos?

Se me ocurre que, por salud mental, deberíamos dejar el formalismo y aceptar la lamentable vigencia del 2020 un tiempo más.

Las celebraciones de fin de año, es decir, la cena, el calzón amarillo, las uvas, la maleta para dar la vuelta a la manzana, los fuegos artificiales, los políticos que incendiamos con humor. Todos son rituales que despiden una etapa, un ciclo.

Es tiempo de vacaciones. De dejar las aulas para jugar en la casa, calle, playa o parques.

La nueva variante del Covid 19, mucho más contagiosa que la actual, nos agarra nuevamente colapsados a nivel hospitalario.

¿Cómo viajar, física, mental o espiritualmente hacia algún mejor destino si lo que nos toca es seguirnos quedando en casa? Real y metafóricamente.

Los científicos del mundo han logrado algo sin precedentes. Gracias a la tecnología, al presupuesto y a la enorme colaboración de la ciudadanía al logrado producir vacunas en tiempo record. En Argentina ya comenzó el proceso de vacunación, Colombia tiene contratos por 40 millones de vacunas gratuitas para el 2021. En el Perú, simplemente no hay nada confirmado.

Esto implica no sólo nuestra vida sigue en riesgo, sino que nuestra salud mental seguirá deteriorándose.

En ese contexto ¿Cómo podemos pedirle a alguien hoy tener confianza para que, con su voto pueda ser parte de la construcción de un mejor país cuando la oferta política actual es en algunos casos incierta y en otras de espanto?

Hasta el clima, parece resistirse al cambio. La Niña nos devuelve a abril o mayo, cuando la incertidumbre reinaba.

Posterguemos el 2020, no dejemos que el 2021 comience tan mal. Que diciembre tenga, quien sabe, 150 o 180 días y trabajemos juntos para que pronto, pronto podamos decir de verdad feliz año nuevo.

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Acerca de jeronimo centurion

Jerónimo Centurión es un periodista de 48 años, ubicado en Lima Perú, comenzó su carrera a través del periodismo radial en 1994. Mientras estaba en el cuarto año de Ciencias de la Comunicación en la Universidad Nacional Federico Villarreal, para posteriormente comenzar a practicar como redactor en el diario La República

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